Ir al contenido principal

¿La vida tiene sentido?

¿Cuál es el sentido de la vida? ¿Qué hacemos aquí? ¿Por qué estamos aquí? Pero lo más importante, ¿para qué estamos aquí?
Desde tiempos inmemorables los seres humanos se han planeado las respuestas a estos difíciles interrogantes. Las primeras respuestas fueron buscadas en la religión y la mayor parte de las religiones ofrecen una respuesta transcendental, es decir, el sentido de la vida no se puede encontrar en la vida misma sino en otra realidad. La sentido de esta vida sería prepararnos para la siguiente. Para las religiones monoteístas (cristianismo, judaísmo e islam) la fe y nuestro comportamiento determinan si Dios nos mandará a un lugar como premio o como castigo. Pero no para todas las religiones es igual, para los vikingos lo esencial era la manera en la que tenía lugar la muerte.
Por otro lado tenemos a la filosofía, esta disciplina usa la discusión crítica y la argumentación racional para enfrentar para responder preguntas acerca del conocimiento, la moral y la existencia  entre otras muchas. A través de la historia los filósofos han ofrecido distintas y variadas respuestas a cuál es el propósito de la existencia humana, algunos lo encuentran en el placer (hedonistas), otros en la naturaleza (epicúreos), otros lo consideran inexistente  (nihilismo)....

Bueno...comencemos desde el inicio.
De repente, un día nacemos....crecemos....y otro día, morimos. ¿Y en el medio? Aprendemos, reímos, lloramos, amamos, dudamos, nos equivocamos...pero...¿para qué? Al final todos seremos un recuerdo en la mente de alguien (una foto, un video, una anécdota...). No somos los primeros ni seremos los últimos que experimenten la existencia en un mundo como es la Tierra. Decenas, cientos, miles...millones de personas vivieron antes que nosotros, y vivirán otras distintas después de nosotros. ¿Nuestro fin es asegurar la continuidad de la especie? ¿Permitir que más personas podamos estar aquí? ¿Nuestra función es asegurarnos de que alguien más se quede después de que nos marchemos?, ¿para qué? ¿para dejar a otros más y esos a otros y luego otros y así hasta cuándo? Eso lo llevamos haciendo miles de años y nada cambia ni nada sabemos. Evolucionamos eso si, empeoramos o mejoramos dependiendo de la perspectiva con la que miremos.

En realidad yo creo que la vida no tiene ningún propósito en sí misma porqué el motivo de que estemos aquí es casual, y por definición algo que sucede por casualidad no es premeditado, luego no tiene ninguna finalidad u objetivo en sí mismo. ¿Y ya está?¿La vida es eso? ¿Una combinación de circunstancias que no se pueden prever ni evitar sin ningún sentido? ¿sin ninguna finalidad?
En buscarlo yo creo que reside la clave, todos intentamos llamarlo de alguna manera, intentamos asimilarlo, entender, descifrarlo...pero realmente el sentido de la vida es algo que hemos inventado nosotros porque como humanos con razonamiento abstracto necesitamos encontrarle un sentido o finalidad para justificar nuestra existencia.

Lo que no va a cambiar, sea cual sea el sentido de la vida, es que lo que de verdad importa es el camino, no donde vayamos. Sea cual sea la finalidad, el objetivo de nuestras vidas, el sentido de la vida es que no importa el sentido de la vida. Lo que importa es crecer, mejorar, ser generosos, tratar de encontrar aquello que sabemos hacer y explotarlo al máximo, amar, pensar, divertirnos, ser críticos, sinceros, coherentes, y siempre vivir de acuerdo a nuestras posibilidades y fieles a nosotros mismos.
BUSCANDO EL SENTIDO DE LA VIDA - Arancha Merino

Comentarios

Publicar un comentario