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Si Dios existe, ¿por qué hay tanto mal en el mundo?

¡Hola a todos!
Hoy vengo con un tema muy polémico a lo largo de la historia. Cuando reflexiono sobre la profundidad del sufrimiento en el mundo, tenga origen en desastres naturales o en la deshumanización del hombre, me cuesta pensar que existe un Dios. Estoy casi segura de que este dilema alguna vez a rondado la mente de todas las personas, incluida la persona más atea y el creyente más acérrimo.
Remontémonos a la Antigua Grecia y a su filosofía. Este problema del mal se le conoce como la Paradoja de Epicuro y a quien se le atribuye la autoría del mismo. Existen muchas versiones y distintas formulaciones de esta paradoja pero vamos a quedarnos con la versión más esquemática del escritor latino Lactancio (siglo IV). Ésta, formulada esquemáticamente dice así:
1- Dios o quiere evitar el mal y no puede
2- Dios o no quiere evitar el mal y puede
3- Dios o no quiere evitar el mal y no puede
4-  Dios o quiere evitar el mal y puede
Ahora pasemos a analizar las consecuencias que se derivan de ellas.
1- Si quiere y no puede, Dios es débil, por lo tanto no es propio de Dios
2- Si puede y no quiere, Dios es malvado, por lo tanto no es propio de Dios
3- Si ni puede ni quiere, Dios es débil y malvado, por lo tanto no es propio de Dios
4- Si quiere y puede, es lo propio de Dios. Pero entonces, ¿de dónde proviene todo el mal en el mundo?
Esto, en un primer lugar puede llevar a pensar en la inexistencia de Dios, pero estudiemos bien la paradoja en su completo.
A lo largo de la historia muchos filósofos y pensadores dieron diversas y variadas respuestas. El filósofo y teólogo cristiano de inspiración analítica William Lane Craig propone una solución a la paradoja de Epicuro de la siguiente manera, lo primero que debemos hacer es distinguir entre el problema emocional del mal y el problema intelectual del mal.
El problema emocional del mal se refiere a la carga o respuesta emocional sobre el sufrimiento que no permite distinguir el problema de manera justa, pues termina siendo un estilo de chantaje apelando a las emociones de las personas. Esto no significa que el problema emocional no tenga importancia si no que lo que realmente permite tener un debate de fondo es el problema intelectual, dejando entre paréntesis lo emocional.
Dentro del problema intelectual del mal Craig distingue dos versiones, la versión lógica y la versión probabilística. La primera versión intentaría demostrar que la existencia de Dios es lógicamente incompatible con el mal y el sufrimiento en el mundo. Dado que existe el mal, es lógicamente imposible Dios exista, pues ambas se contradicen mutuamente. En cambio la segunda versión, diría que dado el mal en el mundo es improbable que exista Dios.
La versión lógica niega la existencia de un Dios bueno y omnipotente con la existencia del mal, seria algo así como la incompatibilidad entre una "fuerza imparable" y un "objeto inamovible". Son dos cosas que se excluyen, si existe una no puede existir la otra. Por lo tanto si existe el mal, Dios no puede existir.
Craig añade una nueva afirmación a las dos anteriores:
-Dios es bueno y omnipotente
-El mal existe
-Dios podría tener razones moralmente suficientes para permitir el mal
Si esta tercera proposición es lógicamente posible, significa que no existe la contradicción entre la existencia de Dios y el mal. Para seguir manteniendo la incompatibilidad lógica entre Dios y el mal, tendríamos que demostrar que Dios no tiene razones para permitir el mal. Pero...¿cómo podemos demostrarlo? Abandonemos la versión lógica y pasemos a la versión probabilística. Sería improbable que Dios permita tal cantidad de mal en el mundo, no obstante sería posible. Ahora bien, un juicio de tal calibre sería altamente ambicioso dada nuestra condición epistémica. Somos seres finitos, limitados en el espacio y en el tiempo, con una inteligencia restringida y una perspectiva muy pobre de las cosas. Ahora bien, un Dios transcendente vería la historia de principio a fin de modo que podría tener razones que desde su perspectiva total fueran justificadas pero que en cambio no aparecieran en nuestro marco de nuestra limitada perspectiva. El motivo que pueda tener Dios puede que no salga a la luz hasta otro tiempo y en otro lugar. Entonces si pudiéramos ver las cosas desde la perspectiva de Dios, igual todo encajaría...¿quién sabe?
 

Personalmente, esta pregunta aquí tratada es una entre las muchas que me vienen a la mente cuando me planteo la existencia de Dios. Tras escuchar puntos de vistas diferentes, observar practicas religiosas y reflexionar, reflexionar mucho, he llegado a la conclusión de que los seres humanos no tenemos la capacidad de justificar y llegar a conocer la existencia de Dios. La limitación de la mente humana que conlleva la necesaria aportación de pruebas objetivas para justificar las cosas, impide la afirmación contundente de la existencia de Dios. Además, existe una cuestión importante, si realmente existe Dios, ¿cómo se explica la existencia de tantas y variadas religiones? Si la existencia de una deidad es verdad, ¿existe un Dios, varios...? Esto no significa que niegue la existencia de Dios,  sino que considero las afirmaciones referidas la la existencia o inexistencia de Dios, incognoscibles.




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